HABÍA UNA VEZ una reunión de deidades en el Monte Olimpo, diosas y dioses estaban considerando la posibilidad de crear un nuevo planeta, Tierra le llamarían [en la analogía la Tierra sería todo el mundo de la creación, del arte, en todas sus vertientes: música, escultura, cine...].
En contra de lo que se piensa, no lo hicieron de una sola vez; sino que lo construyeron poco a poco. La primera región que erigieron fue precisamente en la que vivirían los granjeros Causby. Pero la historia comienza mucho antes. Cada deidad iba aportando "una nueva obra" para embellecer la región. En este punto habría que resaltar que había varios tipos de divinidades: las había que aportaban su trabajo y se conformaban con mantener su curro de diosa. Pero también las había con aires de grandeza, muchas diosas y dioses (los que menos calidad artística tenían, por cierto), anhelaban ser universalmente conocid@s, y se encargaban de que cualquier ser, por el mero hecho de admirar su obra, debía reconocer su valor [debía pagar por ello].
Así, poco a poco, esa región que muchos milenios después se llamaría Carolina del Norte, fue llenándose de árboles, flores, animales, ríos, lagos... [cada creación equivaldría a una obra de arte: río-canción, animal-libro...] Pero la soberbia de alguna deidad no tenía límites. Tanto es así, que varios dioses se unieron, no para crear una hermosa cordillera, sino para producir un ser capaz de construir estatuas en honor a esas divinidades: el Ser Humano.
La llegada del Ser Humano, provocó una época de continuas batallas por controlar la gestión de esos recursos naturales [de controlar las obras de arte]. Uno de esos casos es el de los hermanos Causby [llamémosles SGAE, por ejemplo], se apropiaron de un terreno de tierra repleto de fuentes naturales, expropiándoselo a una manada de búfalos que allí habitaba [se hicieron con el monopolio de la inmensa mayoría de obras de arte que existían, incluso la de diosas que creían en la cultura libre]. Generación tras generación, los Causby explotaban tierras y animales en su propio beneficio. Hasta que buen día llegaron los aviones [Internet]; y de repente, los granjeros vieron peligrar su negocio. Así que hablaron con los dioses que les habían creado [con los pop-rock star] para que defendieran su negocio. Argumentaban que sí, que esos aviones podían ser un bien común, pero también podrían usarse para traficar armas, drogas, seres humanos... y por lo tanto, habría que poner límites [es decir, usamos Internet de forma que sirva a nuestro negocio y criminalizamos las redes p2p, por ejemplo].
Por otra parte, muchas diosas y dioses que apostaban por la cultura libre tenían miedo al uso que podía darse a los aviones; ya que podrían usarse para que muchas divinidades pudieran admirar sus creaciones desplazándose de un lugar a otro del planeta rápidamente ; pero tenían una gran desconfianza hacia otras deidades, ya que podrían utilizar esos aviones para apropiarse de los animales y encerrarlos en zoológicos, circos... [cultura elitista: grandes teatros con nombres de marcas comerciales, grandes festivales con precios desorbitados, altísimos impuestos, represión a movimientos culturales independientes...].
No podemos narrar como terminó la historia, porque en estos momentos todas las diosas y los dioses se encuentran en sus cubículos, meditando como poder seguir con su trabajo ante la nueva situación con la que se encuentran. Planteándose que su sueldo, puede empezar a proceder de distintas fuentes, por ejemplo, realizando demostraciones de sus mágicos poderes.
En contra de lo que se piensa, no lo hicieron de una sola vez; sino que lo construyeron poco a poco. La primera región que erigieron fue precisamente en la que vivirían los granjeros Causby. Pero la historia comienza mucho antes. Cada deidad iba aportando "una nueva obra" para embellecer la región. En este punto habría que resaltar que había varios tipos de divinidades: las había que aportaban su trabajo y se conformaban con mantener su curro de diosa. Pero también las había con aires de grandeza, muchas diosas y dioses (los que menos calidad artística tenían, por cierto), anhelaban ser universalmente conocid@s, y se encargaban de que cualquier ser, por el mero hecho de admirar su obra, debía reconocer su valor [debía pagar por ello].
Así, poco a poco, esa región que muchos milenios después se llamaría Carolina del Norte, fue llenándose de árboles, flores, animales, ríos, lagos... [cada creación equivaldría a una obra de arte: río-canción, animal-libro...] Pero la soberbia de alguna deidad no tenía límites. Tanto es así, que varios dioses se unieron, no para crear una hermosa cordillera, sino para producir un ser capaz de construir estatuas en honor a esas divinidades: el Ser Humano.
La llegada del Ser Humano, provocó una época de continuas batallas por controlar la gestión de esos recursos naturales [de controlar las obras de arte]. Uno de esos casos es el de los hermanos Causby [llamémosles SGAE, por ejemplo], se apropiaron de un terreno de tierra repleto de fuentes naturales, expropiándoselo a una manada de búfalos que allí habitaba [se hicieron con el monopolio de la inmensa mayoría de obras de arte que existían, incluso la de diosas que creían en la cultura libre]. Generación tras generación, los Causby explotaban tierras y animales en su propio beneficio. Hasta que buen día llegaron los aviones [Internet]; y de repente, los granjeros vieron peligrar su negocio. Así que hablaron con los dioses que les habían creado [con los pop-rock star] para que defendieran su negocio. Argumentaban que sí, que esos aviones podían ser un bien común, pero también podrían usarse para traficar armas, drogas, seres humanos... y por lo tanto, habría que poner límites [es decir, usamos Internet de forma que sirva a nuestro negocio y criminalizamos las redes p2p, por ejemplo].
Por otra parte, muchas diosas y dioses que apostaban por la cultura libre tenían miedo al uso que podía darse a los aviones; ya que podrían usarse para que muchas divinidades pudieran admirar sus creaciones desplazándose de un lugar a otro del planeta rápidamente ; pero tenían una gran desconfianza hacia otras deidades, ya que podrían utilizar esos aviones para apropiarse de los animales y encerrarlos en zoológicos, circos... [cultura elitista: grandes teatros con nombres de marcas comerciales, grandes festivales con precios desorbitados, altísimos impuestos, represión a movimientos culturales independientes...].
No podemos narrar como terminó la historia, porque en estos momentos todas las diosas y los dioses se encuentran en sus cubículos, meditando como poder seguir con su trabajo ante la nueva situación con la que se encuentran. Planteándose que su sueldo, puede empezar a proceder de distintas fuentes, por ejemplo, realizando demostraciones de sus mágicos poderes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario